Libros de Santa Isabel de la Trinidad

Isabel Catez nació el 18 de julio de 1880 en el Campo militar de Avor, municipio de Forges-en-Septaine (Cher), cerca de Bourges, en Francia. La bautizaron el 22 de julio en la capilla del campamento donde su padre era capitán de Intendencia, y será nombrado caballero de la Legión de Honor.

Isabel Catez nació el 18 de julio de 1880 en el Campo militar de Avor, municipio de Forges-en-Septaine (Cher), cerca de Bourges, en Francia. La bautizaron el 22 de julio en la capilla del campamento donde su padre era capitán de Intendencia, y será nombrado caballero de la Legión de Honor.


En 1887 hace su primera confesión y promete luchar contra sus caprichos y contra su mal genio, pues es “muy viva, incluso colérica: berrinches, verdaderos berrinches los suyos. Es un diablo”. Ese mismo año, en 1887, muere su padre Francisco José. En noviembre se instalan en Dijon. El 19 de abril de 1891 hace la Primera Comunión. Con su vestido blanco va esa tarde a visitar a la Priora del Carmelo. La Priora, María de Jesús, le explica el significado de su nombre. Isabel significa, en hebreo, la “casa de Dios”. No se le olvidará nunca. En junio de ese mismo año, recibe la Confirmación en la Iglesia de Nuestra Señora.


En 1893 obtiene el primer premio de solfeo superior y el primer premio de piano en el Conservatorio. En abril de 1899 su madre le da el consentimiento para que entre en el Carmelo cuando tenga veintiún años. En junio ya hace su primera visita al locutorio de las carmelitas de Dijon. Durante el curso de ese mismo año lee la Historia de un alma de Teresa de Lisieux. El 2 de agosto de 1901 entra en el Carmelo. El 8 de diciembre de 1901 toma el hábito. Entregada a su vida carmelitana de oración, silencio y soledad, en mayo de 1904 vive lo que se llama días de silencio en el Cenáculo, en septiembre sus Ejercicios personales, todavía en noviembre los Ejercicios Espirituales comunitarios y el 21 de noviembre de ese mismo año de 1904 compone su famosa elevación: “¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro!”.


En la Cuaresma de 1905 se detectan los primeros síntomas de la enfermedad que la llevará a la tumba: úlcera de estómago. En marzo pasa a la enfermería del monasterio. En abril se le administra la Unción de enfermos. En la primera mitad de agosto compone El cielo en la fe. En la segunda mitad del mismo mes: 16-31 de agosto hace su retiro personal y escribe Últimos Ejercicios. El 31 de octubre de 1906 recibe otra vez la Unción de enfermos; el 1 de noviembre, la última comunión. Muere el 9 de noviembre diciendo: Voy a la Luz, al Amor, a la Vida. La inhumación tiene lugar el día 12.


Durante su vida ha adoptado como nombre ‘espiritual’ Laudem Gloriae, tomado de san Pablo Ef 1, 12. Con esta frase emblemática firma cartas, poesías, Ejercicios..., asegurando que “este será mi nombre en el cielo”. Isabel de la Trinidad se ha convertido en “una de las figuras más destacadas de la espiritualidad contemporánea. Con su ejemplo y con su doctrina, ejerce desde hace años un influjo siempre creciente, debido, sobre todo, a su experiencia trinitaria y a sus breves escritos (notas espirituales y correspondencia [unas 350 cartas], muy densos en doctrina y eco de su comunión con las Tres Divinas Personas”.


Refiriéndose a la Santísima Trinidad le gusta decir “los Tres”, “mis Tres”. En la edición de sus Obras Completas se pueden ver sus escritos: 1. El cielo en la fe (1906), para su hermana Margarita, Guita. 2. La grandeza de nuestra vocación (1906), tratado espiritual dedicado a la joven de Dijon Francisca de Sourdon. 3. Últimos Ejercicios (16-31 de agosto de 1906), entregados a la Priora Madre Germana con esta nota: “Los últimos Ejercicios de Laudem Gloriae”. 4. Déjate amar. Misiva especial escrita los últimos días de octubre de 1906 para la Priora Madre Germana. Este escrito lo llama Isabel “secretos para nuestra Reverenda Madre”. Otro grupo de escritos se compone de Diario 1899-1900; Notas Íntimas y Poesías. Y un tercero y último grupo se refiere al Epistolario de Isabel con Cartas de juventud y Cartas desde el Carmelo.


Entre las Notas íntimasse encuentra la pieza más conocida y famosa: “¡Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro!”, que ha sido comentada por teólogos y escritores de espiritualidad. El influjo de los padres del Carmelo, Teresa y Juan de la Cruz es también muy notable, especialmente el del santo. También es deudora a Teresa de Lisieux y a otros autores no carmelitas. En julio de 1982 Juan Pablo II proclama la heroicidad de sus virtudes, y la beatifica el 25 de noviembre de 1984. Fue canonizada por el papa Francisco el 16 de octubre de 2016.


Biografía tomada de: José Vicente Rodríguez, ocd, Sor Isabel de la Trinidad. Santa y peregrina del viaje más largo ¡Hacia el propio interior!, Burgos 2016, pp. 15-22)

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