La noche es tiempo de salvación, por Ignacio Husillos

(Siempre tuve predilección sobre el tema de «la noche», máxime cuando tantos autores y tan significativos, como san Juan de la Cruz, se percatan de su importancia como realidad, como signo, como símbolo vehiculante para llegar a otras realidades… Aquí presento el himno recogido en las vísperas del martes II -o martes de la segunda semana- del tiempo ordinario, de la liturgia de las horas.

Tiene la estructura de una canción: con estrofas que vienen a ser como dísticos y estribillo o ritornelo tras cada una de las estrofas, incluído en la primera estrofa que se hace uno con el mismo estribillo.)

La noche no interrumpe
tu historia con el hombre;
la noche es tiempo
     de salvación.

De noche descendía tu escala misteriosa
hasta la misma piedra donde Jacob dormía.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche celebrabas la Pascua con tu pueblo,
mientras en las tinieblas volaba el exterminio.

      La noche es tiempo
     de salvación.

Abrahán contaba tribus de estrellas cada noche;
de noche prolongabas la voz de la promesa.

      La noche es tiempo
     de salvación.

De noche, por tres veces, oyó Samuel su nombre;
de noche eran los sueños tu lengua más profunda.

      La noche es tiempo
     de salvación.

De noche, en un pesebre, nacía tu Palabra;
de noche lo anunciaron el ángel y la estrella.

      La noche es tiempo
     de salvación.

La noche fue testigo de Cristo en el sepulcro;
la noche vio la gloria de su resurección.

     La noche es tiempo
     de salvación.

De noche esperaremos tu vuelta repentina,
y encontrarás a punto la luz de nuestra lámpara.

      La noche es tiempo
     de salvación. Amén.

(Para acercarse al símbolo de la noche, desde el buen humor y la figura del estudiante noctámbulo y trasnochador, ver mi Decálogo del estudiante noctámbulo haciendo clic aquí [data de 1999]. El significado místico reiterado en el himno litúrgico anterior quiere estar oculto en el nº 6 del citado decálogo. Para ver los ecos que «la noche» ha ido causando en mi interior, consúltese en el listado de conceptos el de noche, clicando aquí. Para ver los dos pequeños ensayos que me surgieron respecto de la inspiración en la noche, ver: La noche entrada [de 1995] y Todo en la noche [de 1996]. Una especie de poema o prosa poética a raíz de la noche hacia el final del Adviento, en las cercanías de la Navidad, en un simbólico camino a Belén, siguiendo la estrella, ver aquí [escrito en 2013]. Sobre la V Noche en Arte y Oración, la «NAO», y el poema que me inspiró, ver aquí [de 2003]. Y para ver dónde queda «la noche» entre los diversos significados del «desierto espiritual», ver aquí [de 2013].)

Ignacio Husillos Tamarit, carmelita

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